La importancia de tonificar el suelo pélvico

Llamamos suelo pélvico al paquete formado por los tres anillos del músculo pubococcígeo y ligamentos circundantes que, situado entre el pubis y la terminación de la columna, mantiene equilibrados útero, vejiga urinaria y recto a contracorriente de la fuerza de la gravedad. Es muy común su debilitamiento tras un parto, así como como consecuencia de la menopausia, de correr asiduamente o de pasar muchas horas sentada o de pie. Ahí surge la necesidad de tonificar el suelo pélvico como fórmula para prevenir una serie de afecciones que deterioran nuestro bienestar e, incluso, nuestra salud.

Repercusión de las disfunciones del suelo pélvico en salud y bienestar

El incremento de las alteraciones del suelo pélvico las ha convertido en un problema de salud pública, acarreando consecuencias psicoafectivas, laborales y sexuales. De aquellas, algunas contra las que podemos actuar usando técnicas de fisioterapia son:

  • Incontinencia urinaria
  • Prolapso (descolocación de un órgano, que se sale de su sitio natural).
  • Polaquiuria (exceso de frecuencia urinaria).
  • Dolor en zona perineal (entre vulva y ano).
  • Estreñimiento crónico.
  • Disfunciones sexuales, como dispareunia (coito doloroso) o vaginismo (espasmo muscular en la vagina).

Cómo tonificar el suelo pélvico

A la hora de fortalecer estas estructuras, disponemos de varias técnicas, como:

  • Gimnasia abdominal hipopresiva: contracción del diafragma en espiración, provocando presión negativa en las cavidades abdominal y pélvica y contracción refleja muscular del suelo.
  • Masoterapia (técnicas de masaje).
  • Cinesiterapia (técnicas de movilización).
  • Fisioterapia pelviperineal, que trabaja simultáneamente dos áreas, la pelvis y el periné.

Un clásico: los ejercicios de Kegel

Pero quizá sean los ejercicios de Kegel los más consolidados por su probada eficiencia, siendo actualmente el máximo referente de la recuperación posparto.

Implican alternar contracción y relajación de los músculos que gobiernan el acto de orinar. Un anticipo de estos ejercicios puede ser simplemente, una vez al día entre las que acudimos al baño, intercalar liberación y corte de la salida de orina para que los músculos involucrados se endurezcan y se eleven.

Veamos cómo es su secuencia:

  1. Ejercicio 1 o lento: alternamos contracción/relajación de la musculatura pélvica en fases de cinco segundos.
  2. Ejercicio 2 o rápido: las mismas contracciones pero sin pausa y de forma acelerada.
  3. Ejercicio 3 o ascensor: contraemos y luego relajamos los tres anillos musculares simultáneamente.
  4. Ejercicio 4 u onda: apretamos y distendemos esos anillos simulando el movimiento de una onda, empezando por el que rodea la uretra y acabando por el del ano.

¿Cómo encajan los ejercicios de Pilates en los cuidados del suelo pélvico?

A la hora de plantearnos ejercicios de Pilates para reforzar suelo pélvico, debemos asegurarnos de contar con el beneplácito de un profesional que los adapte a nuestras necesidades, ya que en casos de excesiva debilidad en suelo pélvico pueden ser demasiado agresivos. Donde con toda seguridad suponen una excelente ayuda es dentro de un plan de mantenimiento, una vez restablecida la funcionalidad normal de aquel.

Hemos de tomar conciencia de la importancia de tonificar el suelo pélvico y de aprender a hacerlo en las situaciones descritas. Si bien en todos los casos no se cosechan resultados satisfactorios, sí es seguro que prescindir de la fisioterapia acarreará consecuencias a medio o largo plazo.

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