Hot Yoga: ¿es aconsejable su práctica en verano?

El Hot Yoga, también conocido como Bikram Yoga, es una variante de esta práctica caracterizada por practicarse a altas temperaturas.
Se supone que esta peculiaridad hace que el yoga sea aún más efectivo, pero… ¿es recomendable practicar hot yoga en verano? Las altas temperaturas que ya sufrimos en estos meses del año unidas a la elevada temperatura de la sala cuando se practica hot yoga, generan dudas entre muchas personas que no saben si acudir a su centro de yoga para seguir esta disciplina en los meses estivales.
Por eso, coge papel y boli, tu ropa de yogui y una esterilla, porque vamos a descubrir si es recomendable practicar hot yoga en verano.

¿Qué es el hot yoga y cuáles son sus beneficios?

Como decíamos hace un momento, el hot yoga se caracteriza por practicarse en una sala a altas temperaturas. Concretamente, las clases de este tipo especial de yoga se llevan a cabo a una temperatura de entre 40 y 42 grados centígrados, manteniendo una humedad en la sala de aproximadamente el 40%, lo que incrementa todavía más la sensación de calor.
Además, en estas clases se practican 26 posturas clásicas de Hatha yoga, uno de los estilos más conocidos de esta práctica, y se realizan 2 ejercicios de respiración que ayudan a sobrellevar el calor y a realizar las posturas con intensidad y ejecución perfectas.
Según quienes lo practican, el hot yoga tiene los siguientes beneficios:

Ayuda a reducir el sobrepeso

Al parecer, practicar yoga con ese añadido del calor contribuye a que reduzcamos el peso sobrante de manera más rápida que con el yoga tradicional, alcanzando así nuestro peso idóneo más fácilmente.

Aumenta la flexibilidad y el tono muscular

Si con el yoga la flexibilidad del cuerpo y su musculatura notan una mejora con la practica continuada, cuando hay calor de por medio estos beneficios se alcanzan más rápido, tal y como defienden sus adeptos.

Reduce la ansiedad y el dolor

Puesto que una clase de yoga requiere de la máxima concentración, nos olvidamos rápidamente de las preocupaciones. Si a ello le sumamos el esfuerzo mental de soportar la clase bajo temperaturas que rondan los 40 grados, la desconexión del mundo exterior durante la sesión es total.
Y por lo visto la reducción del dolor asociada a esta práctica también se incrementa con el hot yoga, y sucede en menor tiempo.

Te da mayor control sobre tu cuerpo

El hot yoga también nos aporta un mayor control del equilibrio y la postura corporal, ya que entrenar las posturas con calor es una dificultad añadida que potencia nuestro dominio del cuerpo.

¿Es beneficioso practicar hot yoga en los meses de verano?

Es la pregunta del millón. 
Y la respuesta es que… sí. Es tan beneficioso como practicarlo en invierno, porque la temperatura es la misma dentro de la sala en una época u otra.
Lo que sí debemos tener siempre en cuenta, y más en verano, es la necesidad de hidratarnos bien tanto antes como durante y después de la clase. Esto es esencial.
Ahora que hemos despejado la duda, ¿te animas a practicar hot yoga este verano y sentir en tu cuerpo todos sus beneficios?

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