Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

La importancia de la psicología deportiva

La psicología deportiva está presente en la vida de casi cualquier atleta competitivo y de alto rendimiento. Algo que no nos extraña, porque la psicología tiene aplicación en prácticamente cualquier área de la actividad humana, y el deporte es uno de estos campos en el que no puede faltar.
Siendo un software con un completo crm para fitness, en TIMP sabemos de la importancia que tiene el factor psicológico para un buen rendimiento deportivo.
Por esa razón, queremos explicarte en qué consiste la psicología en el deporte, cuáles son sus objetivos y la relación entre psicología y factores como la motivación, claves en el día a día de un deportista.

¿Qué es la psicología deportiva?

La psicología deportiva es la rama de esta ciencia que se dedica al estudio de los componentes psicológicos implicados en el desempeño deportivo. En su vertiente aplicada, la psicología en el deporte tiene la finalidad de preparar mentalmente al deportista para aumentar sus posibilidades de éxito.
Para entender por qué es tan importante en el ámbito deportivo, primero vamos a repasar algunas de las claves sobre su origen y fundamentos.

Cuándo surge la psicología deportiva

Aunque muchos de los principios de la psicología del deporte los encontramos ya en el comienzo de la psicología general allá por 1879, no será hasta la década de 1920 cuando se inauguren los primeros laboratorios de psicología deportiva en Europa y Estados Unidos, así como cursos de formación pioneros en esta disciplina.

Décadas más tarde, en 1965, se celebra en Roma el primer congreso internacional de psicología deportiva, momento en el que la disciplina empieza a consolidarse, alcanzando en 1985 la popularidad y el prestigio del que goza hoy en día, cuando el Comité Olímpico de Estados Unidos contrata por primera vez a un psicólogo deportivo a tiempo completo.

Psicología deportiva en las olimpiadas
La psicología juega un papel destacado en la preparación deportiva de los atletas olímpicos.
Como puedes ver, se trata de una disciplina bastante reciente que, sin embargo, ha evolucionado casi desde el principio en paralelo al propio deporte como actividad profesional y de competición a lo largo del siglo XX. Es obvio que los principales interesados se dieron cuenta muy pronto de los beneficios que la psicología podía aportar al deporte de alto rendimiento.

Objetivos de la psicología en el deporte

La psicología tiene un doble papel cuando se aplica al deporte. Por un lado, estudia los efectos de los factores psicológicos en la práctica deportiva, para después trabajar sobre ellos y conseguir un mejor rendimiento.
A estas alturas está más que comprobado que cuerpo y mente están estrechamente ligados: se influyen mutuamente, por lo que el bienestar de uno es necesario para el del otro. Así, y centrándonos en el deporte, factores como la ansiedad, las expectativas o la motivación no pueden dejarse de lado en la preparación física de cualquier atleta.
De lo contrario, se corre el riesgo de que un entrenamiento exhaustivo de semanas e incluso meses se vaya al traste por una mala o nula preparación psicológica previa al evento deportivo.
Por otro lado, se estudia también qué influencia tiene la práctica deportiva en el bienestar psicológico. Conociendo esto, la psicología deportiva puede establecer estrategias terapéuticas en las que el deporte juegue un papel fundamental.
Por ejemplo, se ha comprobado que la actividad física habitual puede reducir el estrés y la ansiedad, así como aumentar la autoestima de quien la practica.
En nuestro artículo Psicología en el gimnasio: ¿extra o necesidad?, conocerás los procedimientos y herramientas que emplea la psicología deportiva para conseguir sus objetivos, y también te desvelaremos si es una necesidad en el panorama actual de los centros deportivos.

Por qué es importante la psicología deportiva

No es difícil, después de todo lo que hemos visto hasta ahora, deducir la importancia de la psicología aplicada al deporte.
En primer lugar, y de manera general, deja patente la necesaria colaboración entre preparación física y preparación emocional y psicológica. Este punto es algo que, más allá del propio deporte, ayuda a normalizar el papel de la psicología en el bienestar de las personas, eliminando poco a poco el estigma que recibir ayuda psicológica ha tenido en el pasado y que aún limita a algunas personas por sus prejuicios al respecto.
Y en el terreno aplicado, la psicología deportiva es importante porque actúa, entre otras, en áreas tan importantes como estas:

Personalidad y dinámicas grupales

La buena relación entre los miembros de un grupo es una prioridad para cualquier deporte en el que esté involucrado un equipo humano. Por eso, se estudia la personalidad de cada miembro del equipo y las interacciones entre ellos para optimizar la forma en que se apoyan unos en otros.

La psicología deportiva utilizará todos sus recursos para conseguir una fuerte compenetración entre los deportistas, que les permita trabajar unidos para lograr sus objetivos.

Personalidad en deportes de equipo.
Estudiar la personalidad de los jugadores de un equipo ayuda a mejorar su dinámica grupal.

Gestión de las emociones: ansiedad y agresividad en el deporte

En deportes de competición, especialmente en los juegos de equipo, en ocasiones pueden verse respuestas desmesuradas por parte de los jugadores, como peleas, improperios o arranques de furia.
Para prevenir estas conductas es necesario aprender a reconocer las emociones que las preceden y los motivos que las desencadenan. A partir de ahí, la siguiente tarea es adquirir los mecanismos necesarios para modular nuestras respuestas emocionales y poder gestionarlas mejor.

Manejo de las expectativas

La previsión que los deportistas hacen acerca de su futuro desempeño en una competición puede afectar a su resultado, para bien y para mal.
Así, si un atleta cree que no está lo suficientemente preparado para una prueba física y se enfrenta a ella con esta mentalidad, es muy probable que no rinda como debería.
Para evitar esto, la psicología proporciona recursos que permiten dejar a un lado las expectativas negativas sobre una competición para centrarse en las posibilidades reales de conseguir las metas propuestas, y mejorarlas si es necesario. De esta forma es posible afrontar un reto con mentalidad ganadora.

Tolerancia a la frustración

En el deporte, como en la vida, suelen ser más numerosas las veces que se pierde que las que se gana. Sin la capacidad de aceptar y sobreponerse a los fracasos, cualquier atleta terminaría su carrera antes siquiera de empezarla.
La tolerancia a la frustración es por esta razón una herramienta imprescindible que la psicología entrena de forma habitual en el deporte. Además, hace foco en la capacidad de ver los errores y los fracasos como oportunidades para mejorar progresivamente hasta depurar la técnica en cada disciplina. Así, con la práctica, es posible enfrentarse a una competición controlando el mayor número de variables posible.

Concentración y atención

Si los elementos anteriores son imprescindibles para un buen rendimiento en el deporte, lo mismo podemos decir de la atención y la concentración.
Sin estas capacidades no se podría competir en condiciones, puesto que todos los deportes requieren de una atención sostenida y focalizada tanto en los movimientos que se llevan a cabo como en las condiciones del entorno, ya sea este una pista de atletismo, una piscina olímpica o un campo de fútbol.
Son muchas las circunstancias cotidianas que pueden afectar negativamente a la capacidad de concentración y atención de un deportista, y la psicología deportiva se encarga precisamente de que pese a cualquier interferencia diaria, la persona esté centrada en el momento presente y en aquello que está haciendo durante la competición o el entrenamiento.

Compromiso y perseverancia

No hay grandes logros sin compromiso ni trabajo duro, así que los psicólogos deportivos se ocupan también de evaluar el nivel de compromiso de la persona con sus metas y las rutinas diarias para alcanzarlas.

Deporte y motivación: una relación fundamental

La motivación es, posiblemente, el condicionante psicológico más importante en la práctica deportiva, sin el cual el trabajo con los anteriores factores estaría incompleto.
Es el elemento que mueve a una persona a rendir en cualquier área, y en una actividad tan exigente como el deporte es pieza clave en el trabajo de la psicología con los atletas. Se evaluarán aspectos como el nivel de motivación actual hacia el deporte en cuestión, la capacidad de la persona para motivarse intrínsecamente (por sí misma) y los agentes externos que influyen en su nivel de motivación.

A partir de este estudio, se trazarán estrategias destinadas a mejorar tanto la motivación interna como externa, y se realizará un seguimiento para mantener un buen nivel de motivación a lo largo del tiempo.

Psicología y motivación.
La motivación es un factor clave en el rendimiento deportivo.

Conclusión

Si has llegado hasta aquí, seguro que ya no te cabe duda de la importancia que tiene la psicología en el deporte: hemos repasado los factores psicológicos y emocionales que intervienen en el rendimiento deportivo, para conocer a continuación el imprescindible rol que desempeñan los psicólogos en la misión de potenciarlos al máximo.
Los entrenadores personales y psicólogos deportivos que usan TIMP para agilizar la gestión y reservas en sus centros consiguen centrarse exclusivamente en su trabajo con los deportistas, llevándolos al éxito sin distracciones.
Solicita una demostración sin compromiso y te ayudaremos a comprobar cómo puedes aumentar tu rendimiento, ¡y con el tuyo el de tus entrenados!

Un resumen de lo que te interesa

Recibe en tu bandeja de entrada todas las novedades sobre gestión y tendencias en el sector del fitness y el wellness.